martes, 12 de octubre de 2010

El calvario del traductor

Hará un mes y medio, confiaron en mis capacidades de proyecto de traductora y me pidieron que tradujera (valga la redundancia) un correo electrónico del español al inglés para mandar a los altos ejecutivos de la empresa que me paga el «sueldo».

Debo reconocer que ante semejante voto de confianza mi autoestima se elevó bastante; pero cuando leí el texto con el que tenía que laburar, se fue todo a la mierda. Mi primera impresión frente a tamaña aberración al español fue: ¿Quién carajo escribió esto? ¿Un niño de cinco años con la ayuda de un diccionario? ¿Una persona recién alfabetizada? ¿El pájaro del logo de Twitter? ¿Un extranjero que habla un español medio pelo? ¿Juan Carlos Pelotudo? ¿Ricardo Arjona? ¡NO, GENTE! ¡ESTÁN TODOS EQUIVOCADOS! ¡Fue uno de los capos de mi laburo! Casi me muero.

Después de superar mi trauma —que llevó su tiempo—, traté de dilucidar lo que me habían mandado. Fue «imposhible». Entonces no me quedo más remedio que recurrir a la fuente para pedir que aclararan o reescribieran el texto. ¿Qué recibí como repuesta? Una lavada de manos a lo Poncio Pilatos que le tiraba el fardo a una de sus subordinadas porque él estaba de viaje. Tipo nah.

Como la traducción la necesitaban para una semana antes de habérmela pedido, procedí a comunicarme con la subordinada en cuestión (¡Qué nervios! ¡El misterio estaba a punto de develarse!) y, la verdad, se la re bancó. La pobre tuvo que explicarme TODO desde cero para que pudiera escribir algo medianamente como la gente.

Sinceramente no puedo creer que alguien que comparte el mando de una empresa con dos personas se exprese TAN MAL en su idioma natal. Ni hablar del hecho de que no sepa inglés cuando la compañía se maneja principalmente en ese idioma.

Sin más preámbulos, les dejo la hermosa pieza que tuve q traducir con un pequeño y humilde análisis:

(1) En (7) Diciembre(8)/2009 HRO había solicitado que el concepto 3509 sea (2) liquidable tanto en una (2) liquidación normal como especial de aguinaldo AGUI y (2) liquidaron el concepto en la (2) liquidación especial AGUI de (7) Diciembre(8)/2009 (3).

(1) Luego en (7) Mayo(8)/2010 solicitaron que dicho concepto 3509 sea (2) liquidable (4) solo en las  (2) liquidaciones normales, que no sea tenido en cuenta para la (2) liquidación especial.
(1) Se creó una regla para que el concepto 3509 no se (2) liquide en la (2) liquidación especial de AGUI (3), no se puso una fecha límite de retroactividad.

(1) (9) Cuando se modificaron los datos de liquidación de los empleados a  (7) Noviembre (8) /2009, a pedido del cliente, la liquidación de Agosto/2010 fue (5) retroactivo a (7) Noviembre (8) /2009 (6) recalculando el concepto 3509 liquidado en la AGUI de (7) Diciembre (8) /2009 que al pasar por la nueva regla revirtió lo que había calculado en su momento al no tener una feche de vigencia desde cual calcular.

(1) Ausencia de sangría en todos los párrafos.
(2) Sinónimos inexistentes.
(3) Puntuación nula o inexistente.
(4) Tildes omitidas.
(5) Si está hablando de «la liquidación», el predicativo subjetivo obligatorio del verbo «ir» tiene que concordar con el género del sujeto. En este caso: femenino.
(6) Uso del gerundio. En español es incorrecto usarlo en casos de posterioridad. Forma correcta: la liquidación de agosto de 2010 que fue  retroactiva a noviembre de 2009 recalculó el concepto 3509
(7) Los meses en español se escriben en minúscula.
(8) Diciembre, mayo, noviembre de 2009.
(9) ¿Hace falta que afirme la incoherencia que existe en TODO el párrafo?

domingo, 10 de octubre de 2010

¡Bienvenidos!


Antes de empezar, quiero darles la bienvenida a las personas que van a leer este blog que nació del repudio que me produce leer textos originales de la lengua de Cervantes en un español HORRENDO.

Para los que no me conocen, soy un intento de estudiante del Traductorado de inglés; hecho que me llevó a convertirme en una obsesiva del BUEN uso del español. Si bien el mío no es perfecto (sí, abro el paraguas por las dudas), trato de que se entienda lo mejor posible; algo que no sucede cuando leo artículos o textos en medios gráficos que se autoproclaman como “medios serios”. Les doy un consejo personal: vuelvan a contratar correctores que así, quizás, les vaya un poco mejor escribiendo boludeces con la sintaxis y ortografía adecuadas.

La realidad es que me altera empezar a leer algo y tener que parar porque pierdo el hilo del texto; ya sea porque se incurre en metáforas innecesarias (están escribiendo un artículo periodístico, no un poema o una novela) o porque se les fue el referente al carajo de tanta subordinada que usan mal. Ni hablar de los HORRORES ortográficos. Eso es un tema aparte que vamos a debatir en futuras publicaciones.

Ahora tengo sueño, así que me voy a dormir. Les dejo un cartelito que me impactó:


¡Besos y lluvia de corazones!